Re-inventa impulsa el talento científico desde el inicio de la vida universitaria
En su cuarta edición, el programa promovido por Estudios Generales Ciencias, con el respaldo del Vicerrectorado de Investigación, brinda a sus estudiantes herramientas para desarrollar competencias de investigación e innovación, abordar retos planteados por instituciones y organizaciones externas, y acercarse a grupos, centros e institutos de investigación de la PUCP.
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Para un estudiante que empieza la universidad, investigar un problema que requiere nuevas soluciones o plantear propuestas a partir de los conocimientos académicos puede parecer un escenario que todavía experimentará en etapas posteriores. Para el semillero Re-inventa, sin embargo, esos primeros años son precisamente el punto de partida para descubrir y desarrollar su potencial en investigación, innovación y creatividad.
Esta apuesta nació en 2023 a partir de un diagnóstico liderado por la doctora Norma Rubio, decana de Estudios Generales Ciencias, que identificó una brecha en la formación de los estudiantes: aunque la unidad académica ofrecía una formación integral y humanista, con conocimientos sólidos para sus futuras especialidades, no existían espacios que les permitieran acercarse tempranamente a la investigación en Ciencias e Ingeniería, desarrollar capacidades críticas y generar conocimientos orientados a responder a los desafíos de la actualidad.
“La investigación no debe ser una experiencia reservada para los últimos años de la Universidad, sino una dimensión de la formación que puede comenzar desde los primeros ciclos. Nuestros estudiantes llegan a Estudios Generales Ciencias con curiosidad, talento y muchas preguntas sobre el mundo que los rodea. Nuestra responsabilidad es brindarles espacios para transformar esa curiosidad en conocimiento”.
Se diseñó, entonces, un semillero que integra capacitaciones en herramientas y metodologías vinculadas con la investigación y la innovación, el desarrollo de propuestas frente a retos concretos, y una segunda etapa en la que los estudiantes pueden incorporarse a grupos de investigación de la PUCP para aplicar lo aprendido y participar en proyectos junto con investigadores y docentes. “Desde el inicio, nuestra ilusión fue que Re-inventa fuera más que un conjunto de actividades. Buscamos construir una primera experiencia universitaria de investigación muy cercana a la realidad de un investigador, en la que nuestros estudiantes pudieran hacerse preguntas, explorar problemas reales y descubrir que también pueden ser protagonistas en la generación de conocimiento”, señala Rubio.
Primeros desafíos
La edición inaugural de Re-inventa, que desde sus inicios cuenta con el respaldo del Vicerrectorado de Investigación, tuvo 69 participantes. El doctor Benjamín Castañeda, primer coordinador del programa, recuerda que, durante la etapa de diseño y planificación del semillero -que desarrolló junto con Naomi Guevara, egresada de Ingeniería Biomédica-, uno de los mayores desafíos fue convencer a los investigadores de que acogieran a estudiantes de Estudios Generales Ciencias. “Afortunadamente, contábamos con precedentes exitosos en Ingeniería Biomédica, donde estudiantes desde el segundo semestre habían tenido la oportunidad de incorporarse a grupos de investigación y, al finalizar su pregrado, habían desarrollado investigaciones de impacto que incluso llegaron a publicarse en revistas indizadas”, afirma. Estos antecedentes indicaban que la incorporación de estudiantes desde los primeros ciclos podía generar beneficios tanto para ellos como para los propios grupos de investigación.
“Desde su primera edición en 2023, Re-inventa no solo buscó despertar el interés de los estudiantes por la investigación y la innovación, sino también generar un puente concreto entre los alumnos de Estudios Generales Ciencias y los grupos de investigación de la Universidad”.
Crecimiento y expansión
Desde su primera edición en el año 2023, 348 jóvenes se han sumado a esta iniciativa. En las ediciones 2024, 2025 y 2026, bajo la coordinación del doctor Fernando Zvietcovich, se logró una participación sostenida de más de 100 estudiantes por año, y se estableció un vínculo entre la PUCP e instituciones externas para que planteen problemáticas reales en el país, con el objetivo de que los estudiantes puedan resolverlas de forma innovadora. “Re-inventa genera un espacio donde los estudiantes empaticen con estas necesidades y ejerciten su creatividad para proponer soluciones utilizando herramientas de investigación e innovación de forma colaborativa”, explica Zvietcovich, quien contó con el apoyo de Luis Barreto, egresado de Ingeniería Biomédica.
Aprendizaje puesto a prueba
Los postulantes que quieran ser parte de Re-inventa deben cumplir ciertos requisitos, como pertenecer al tercio superior, contar con dominio de inglés y presentar una carta de recomendación firmada por un docente PUCP. Una vez incorporados, atraviesan una primera etapa de seis días de formación. Allí conocen y ponen en práctica recursos como el método científico, búsqueda de información científica, design thinking, estadística, impresión 3D, realidad virtual e inteligencia artificial.
La ruta de aprendizaje busca ir más allá de las herramientas técnicas, incorporando el trabajo colaborativo y el desarrollo de habilidades necesarias para desenvolverse en proyectos de investigación e innovación. La comunicación eficaz ocupa también un lugar importante: los estudiantes reciben orientación para presentar sus ideas y construir un pitch capaz de transmitir de manera atractiva el aporte de su trabajo. Sobre este punto, Zvietcovich explica que, “por más creativo y bueno que sea un planteamiento, si no está bien comunicado, es difícil que pueda llegar a alguna parte”.
Durante esta misma etapa, los participantes fortalecen sus conocimientos y desarrollan sus habilidades a partir de seis retos planteados por instituciones y organizaciones externas a la PUCP, con el acompañamiento de mentores provenientes de estas entidades. Bajo esta dinámica, se aproximan a problemas concretos desde la investigación, la evaluación de alternativas y la creatividad hasta la elaboración y sustentación de una propuesta de solución. En algunos casos, este proceso ha llegado incluso al desarrollo de prototipos.
En la cuarta edición, todavía en desarrollo este 2026, los retos han abarcado ámbitos tan diversos como la transición energética, el vínculo de los adolescentes con el arte y el uso de datos satelitales para prevenir riesgos ambientales, planteados respectivamente por Siemens Energy, el Museo de Arte de Lima y la NASA. Los otros tres desafíos estuvieron relacionados con el monitoreo de la presión intraocular para el diagnóstico y seguimiento del glaucoma, en coordinación con el Instituto de Glaucoma y Catarata; el control de gases tóxicos para realizar sondajes seguros en antiguos desmontes mineros, planteado por el Hub de Innovación Minera del Perú; y la seguridad inteligente, propuesta por la Municipalidad de San Miguel.
“En Re-inventa hemos integrado la dimensión emocional, para que los estudiantes comprendan cómo su estado de ánimo puede influir en su creatividad y cómo esta también puede nutrirse de factores más subjetivos. No se trata solamente de comprender algo o generar una solución, sino también de reconocer los distintos elementos que intervienen en el proceso creativo”.
Una puerta hacia la investigación
Es durante la siguiente fase cuando los estudiantes se incorporan a uno de los 22 grupos, centros o institutos de investigación de Ciencias e Ingeniería que participan en la iniciativa. Allí, en coordinación con investigadores y docentes PUCP, se involucran activamente en proyectos vinculados con las líneas de trabajo de estos espacios y reciben el acompañamiento de mentores que los orientan en sus actividades y en su acercamiento a la investigación.
Para algunos, este trabajo ha trascendido las aulas y los ha llevado a participar en conferencias y publicaciones científicas mientras cursaban los primeros años de sus carreras. “Los testimonios de nuestros estudiantes son especialmente valiosos. Hemos visto, por ejemplo, el desarrollo de un robot móvil para detectar plagas en cultivos de fresa y la creación de un telescopio para observar cuerpos celestes”, señala la doctora Rubio.
Compromiso que se fortalece
En 2023, 46 de los 69 participantes seleccionados para Re-inventa concluyeron el proceso a fines de ese año, lo que representó el 66.7% del total. Dos años después, la cifra muestra una evolución positiva: en 2025, 83 de los 104 estudiantes aceptados en el semillero llegaron hasta el final, elevando este porcentaje al 79.8%. La diferencia no solo refleja una mayor continuidad, sino también el creciente interés de los estudiantes por aprovechar en su totalidad esta oportunidad de formación. Para Norma Rubio, Re-inventa ha logrado consolidarse como un espacio significativo dentro de la experiencia formativa de la unidad académica. “El crecimiento del programa nos ha permitido comprobar que existe un interés genuino de nuestros estudiantes por investigar, innovar y participar en proyectos que trascienden el aula”, apunta.
Re-inventa continúa abriendo sus puertas a nuevas generaciones que buscan convertir aquellas primeras preguntas y aprendizajes que nacen en las aulas en ideas y soluciones capaces de generar cambios en la sociedad. Actualmente, los integrantes de la edición 2026 del semillero se encuentran a puertas de iniciar la segunda fase del programa, un nuevo paso que los acercará a experiencias concretas dentro de la comunidad científica de la PUCP.