La investigación-creación en el desarrollo de una sátira política

La Mag. Paloma Carpio, docente del Departamento de Artes Escénicas, presenta 1821-2021. Permanente Incapacidad Moral, una obra que nos invita a reflexionar sobre nuestra historia desde la sátira política. En esta entrevista, Carpio nos cuenta sobre el proceso de investigación-creación de esta iniciativa.

30/05/2023

¿Cómo surge 1821-2021. Permanente Incapacidad Moral?

Este proyecto surge por iniciativa de dos colectivos escénicos: Tránsito-Vías de Comunicación Escénica y Derramando Lisura, que tienen en común el trabajar desde procesos de creación colectiva, y poniendo en cuestión nuestro lugar como ciudadanos en un país que nos golpea y que nos cuesta comprender, pero que también nos motiva a crear. A partir de la oportunidad del CAP Creación, nos propusimos generar un intercambio intergeneracional que nos permita indagar sobre la precariedad y polarización que viene caracterizando el periodo de conmemoración de la Independencia, buscando rastrear su conexión y correlación con otros momentos significativos de la historia del Perú. Al ser el uso del humor un punto de coincidencia entre ambos grupos y valorando ese recurso como aspecto clave para sobreponernos, como sociedad, a múltiples circunstancias adversas, nos propusimos hacer una sátira política para invitar al diálogo, a la escucha y a la deliberación pública.

¿Qué tipo de reflexiones busca generar?

La obra parte de preguntarnos en qué radica la incapacidad moral en el Perú, más allá de lo que pueda decir la Constitución Política y de las excusas a las que se recurra para vacar presidentes. A partir de situaciones diversas, contextualizadas en distintos momentos de nuestra historia, la obra nos invita a pensar en la imposibilidad de asumirnos como una república verdaderamente independiente mientras persistan desigualdades, formas autoritarias de ejercicio del poder y se impongan intereses particulares por encima de la búsqueda del bien común. A través de canciones, personajes polémicos y situaciones paradójicas, buscamos ser más conscientes de lo permisivos que somos respecto a la corrupción.

En el caso de una creación colectiva, el proceso de investigación-creación es siempre continuo. Los estímulos conceptuales o documentales son puestos a prueba para producir algún tipo de respuesta estética".

Mag. Paloma Carpio

Docente del Departamento de Artes Escénicas

¿Cómo ha sido el proceso de investigación para desarrollar la obra?

Ha sido un proceso muy enriquecedor, en el que hemos recurrido a diferentes fuentes y herramientas. Por un lado, el juego y la improvisación han sido el punto de partida de la exploración escénica, pero nutriéndose continuamente con espacios de reflexión que han surgido de la consulta a libros claves como Historia de la corrupción en el Perú, La utopía republicana, Independencia, entre otros. Por otro lado, nos planteamos revisar desde la ciudadanía algunas percepciones sobre ideas comunes sobre el Perú, expresadas en frases que han trascendido en el tiempo como “el Perú es un mendigo sentado en un banco de oro”. Para recoger estas percepciones, creamos un dispositivo itinerante que nos permitió recorrer el entorno del Mercado de Magdalena, interactuando y recogiendo opiniones de los transeúntes. Finalmente, el proceso ha estado muy atravesado por la situación política actual del Perú, y es por ello que la obra deja ver nuestra preocupación por la fragmentación y polarización del país.

Desde tu experiencia personal, ¿cómo ha sido el tránsito para pasar de la investigación al proceso creativo? 

En el caso de una creación colectiva, el proceso de investigación-creación es siempre continuo. Los estímulos conceptuales o documentales son puestos a prueba para producir algún tipo de respuesta estética. Ante un tema tan amplio como el que abarca la obra, el reto es poder concretar una propuesta dramatúrgica que se sostenga, que sea sugerente, y que motive la atención y participación del espectador. En ese momento nos encontramos ahora, nutriendo la propuesta a partir de la respuesta de las primeras personas espectadoras con las que venimos compartiendo la obra. Viene siendo un proceso vivo, dinámico, de evaluación y ajustes constantes. Y tenemos mucha ilusión de que la obra permita generar debates necesarios y pendientes en el país.