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Simulaciones en gestión de la construcción: claves para entender y transformar su enseñanza universitaria

Una revisión de 30 años de estudios identifica cómo se usan las simulaciones en la enseñanza de la gestión de la construcción, sus limitaciones actuales y su potencial para formar profesionales con las competencias técnicas y las habilidades que la industria demanda.

Vicerrectorado de Investigación

Créditos y Fecha de Publicación

Publicado el

La colaboración entre Miguel Lozano y Xavier Brioso se inició en 2019 en la PUCP, en cursos del Área de Gestión de la Construcción de la Sección de Ingeniería Civil. A partir de un interés común por innovar en la enseñanza, ambos comenzaron a desarrollar proyectos académicos y publicaciones conjuntas que, con el tiempo, derivaron en una línea de investigación más especializada. Este trabajo conjunto se consolidó en el marco del doctorado en Ingeniería que Lozano realiza en la PUCP, bajo la asesoría de Brioso y con la coasesoría de Rodrigo Herrera, de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (Chile). 

Como resultado de esta colaboración, en diciembre de 2025 se publicó el artículo Simulations for teaching construction management: a systematic literature review en una de las revistas más prestigiosas en el ámbito de la construcción y la ingeniería civil: Engineering, Construction and Architectural Management (Q1, con un factor de impacto de 6.57). Para el equipo de investigadores, esta publicación representa una validación internacional de su enfoque metodológico y de su aporte a la educación en ingeniería. “Superar el proceso de revisión por pares propio de una publicación de este nivel confirma que nuestro trabajo cumple con los estándares globales más exigentes”, destaca Xavier Brioso.

Formación ante nuevos desafíos

La investigación presenta una revisión sistemática y crítica de la literatura de los últimos 30 años sobre el uso de simulaciones en la enseñanza de la gestión de la construcción. A partir del análisis de los 100 artículos científicos más relevantes, el estudio identifica los tipos de simulaciones empleadas, las competencias que desarrollan en los estudiantes y las metodologías utilizadas para evaluar su efectividad. Además, se examinan las características tecnológicas de las simulaciones, ya sean virtuales, físicas o híbridas, con el fin de construir una base sólida para futuras innovaciones pedagógicas.

El estudio parte de una constatación: los métodos de enseñanza tradicionales en la gestión de la construcción -clases magistrales, estudios de caso, visitas a obra- resultan insuficientes frente a la complejidad y el dinamismo de los proyectos actuales. Por ejemplo, en muchos casos, estas metodologías presentan los problemas de forma lineal o simplificada, limitando la comprensión integral de los procesos. Sin embargo, en un contexto marcado por la Construcción 4.0 (enfocada en la tecnología) y 5.0 (que centra su interés en el ser humano), se requieren profesionales con habilidades técnicas avanzadas, pero también con competencias como el pensamiento crítico, la adaptabilidad, la comunicación y la toma de decisiones en entornos inciertos. “Aunque enfoques como el ‘aprender haciendo’ o el aprendizaje basado en proyectos intentan cerrar la brecha entre teoría y práctica, a menudo requieren una inversión de tiempo y recursos que dificulta su implementación efectiva para desarrollar las competencias necesarias en el mundo laboral”, señala Miguel Lozano.

Lo que revela la evidencia

Uno de los hallazgos centrales de la investigación es el crecimiento sostenido del uso de simulaciones a nivel global, liderado por Estados Unidos y el Reino Unido, respaldado a su vez por redes de colaboración internacional con países como Hong Kong, Corea del Sur y Australia. En cuanto a la arquitectura tecnológica, se observa una clara preferencia por los entornos virtuales frente a los físicos, debido a su mayor capacidad de inmersión mediante herramientas como la realidad virtual o el modelado BIM. Sin embargo, esta sofisticación presenta limitaciones importantes: solo 2 de cada 10 estudios incorporan mecanismos de retroalimentación en tiempo real (como gráficos, indicadores de progreso o alertas instantáneas), pese a que el feedback inmediato es fundamental para el aprendizaje basado en la experiencia.

Ingeniero usando gafas de realidad virtual

Además, la revisión evidencia debilidades en el rigor metodológico y el sustento pedagógico de las investigaciones analizadas. En los últimos 30 años, apenas un centenar de estudios ha empleado diseños experimentales robustos, y muchos presentan sesgos al no reportar resultados negativos, lo que puede sobreestimar la efectividad de estas herramientas. A ello se suma una desconexión con teorías del aprendizaje, debido a que las simulaciones suelen ignorar la progresión cognitiva de los estudiantes y los tratan de manera homogénea, sin diferenciar sus niveles de experiencia.

Lecciones para el futuro

A partir de estos resultados, los autores plantean la necesidad de avanzar hacia el diseño de simulaciones más accesibles e integrales, que incorporen pedagogías activas, como el aprendizaje basado en problemas, el aula invertida y enfoques centrados en el estudiante. Esto con el fin de desarrollar competencias técnicas y blandas, y abordar dimensiones como la sostenibilidad y la resiliencia humana, sin dejar de lado la retroalimentación efectiva. 

Estas herramientas permitirían que los futuros profesionales no solo comprendan los procesos constructivos, sino que también aprendan a tomar decisiones complejas, gestionar riesgos y colaborar eficazmente en entornos reales de trabajo. “El desafío es lograr simulaciones más completas, accesibles y alineadas con la realidad profesional”, afirma Miguel Lozano. Los aportes de su investigación, en coautoría con Xavier Brioso y Rodrigo Herrera, representan un primer paso para conseguirlo.