Valoración y aprovechamiento ecológico en bosques secundarios de Perú

La doctora Norma Salinas, investigadora del Laboratorio de Ciencias Ecosistémicas del Instituto de Ciencias de la Naturaleza, Territorio y Energías Renovables de la Pontificia Universidad Católica del Perú (INTE-PUCP), nos comenta sobre este gran proyecto que repercutirá de manera favorable en la valoración económica del activo forestal de los bosques secundarios, a partir de la evaluación de la productividad y dinámica de la biomasa.

31/05/2022

El Perú ocupa el noveno lugar a nivel mundial por la extensión de sus bosques, pero es un país importador de productos forestales, ya que la contribución de este sector es menor al 1% del PBI nacional. De acuerdo con el Mapa Nacional de Cobertura Vegetal del Ministerio del Ambiente de Perú (Minam), se estimaba que, para el 2015, los bosques secundarios amazónicos representaban un 6.02% del área nacional. Sin embargo, estimaciones de los bosques costeros y andinos no fueron tomados en cuenta en dicha proyección.

Importancia del estudio de los bosques secundarios en Perú

Los bosques secundarios son ecosistemas en transición que permiten una recuperación gradual y sistémica de la biodiversidad. Se caracterizan por una alta resiliencia a pesar del múltiple uso al que están sometidos: sirven de forraje, como leña o madera para construcción, brindan sombra para el ganado, entre otros. Esta etapa de la sucesión ecológica se caracteriza por el crecimiento rápido de la vegetación que se ve reflejado en la alta productividad primaria neta y el incremento de la biomasa (materia orgánica utilizada como fuente de energía) en pie.

El proyecto, financiado por Concytec, la PUCP y entidades asociadas, propone un proceso novedoso para la evaluación cuantitativa de la productividad y dinámica de la biomasa en bosques secundarios costeros, andinos y amazónicos, para una valorización directa del activo forestal, aprovechamiento ecológico y la prestación de servicios ecosistémicos. Al respecto, la doctora Norma Salinas nos comenta su acercamiento a esta línea de investigación: «Mis trabajos de investigación relacionados con los impactos del cambio climático en la biodiversidad de los Andes tropicales me han permitido ser consciente de que estos ecosistemas son uno de los puntos críticos de biodiversidad más importantes del planeta, y que la integridad de estos ecosistemas está seriamente amenazada por el cambio climático y los cambios de uso de la tierra. Los grandes vacíos de conocimiento en estos temas nos impulsan a seguir investigando», refiere la especialista.

Innovación en metodologías implementadas PUCP

La PUCP es una de las principales universidades donde se da oportunidad al desarrollo de la investigación. «El apoyo del equipo del INTE, con el cual el proyecto está asociado, ha sido integral desde la gestión, con perfiles profesionales con experiencia en temas como ecología de bosques tropicales, balances hídricos, fisiología, bioquímica, análisis de flujo, entre otros, hasta el desarrollo por medio del soporte logístico (laboratorios, equipos e insumos) para el procesamiento y análisis de las muestras colectadas en campo», comenta Salinas. 

Por otro lado, en los diferentes trabajos de campo desarrollados en este proyecto, se contó con la participación activa de los pobladores locales y guardabosques. «La integración de la evaluación de la vegetación, con la participación de los pobladores locales, es un enfoque innovador para la gestión del uso de la tierra, ya que los bosques son en su mayoría intangibles para ellos. La participación de los pobladores, tanto en el estudio como el respeto de los conocimientos ancestrales acerca de los bosques que poseen, es necesaria para generar conciencia y plantear un enfoque adecuado de gestión”, comenta la doctora Salinas.

Así mismo, se determinó el valor económico de los bosques secundarios usando el «Análisis Integrado Multi-Escala de Metabolismos de la Sociedad y Ecosistemas» (MuSIASEM), que permite estudiar los flujos monetarios, biofísicos y tiempo de trabajo por la actividad económica. «La recopilación MuSIASEM usa un enfoque que explora la naturaleza compleja de las interacciones entre los sistemas socioeconómicos y sistemas ecológicos con respecto a la sostenibilidad. Los elementos seleccionados para este análisis fueron biomasa, recursos naturales, recursos no maderables y suelos», precisa Salinas. 

La integración de la evaluación de la vegetación, con la participación de los pobladores locales, es un enfoque innovador para la gestión del uso de la tierra, ya que los bosques son en su mayoría intangibles para ellos. La participación de los pobladores, tanto en el estudio como el respeto de los conocimientos ancestrales acerca de los bosques que poseen, es necesaria para generar conciencia y plantear un enfoque adecuado de gestión”.

Dra. Norma Salinas

Investigadora y Docente PUCP

Valoración de los bosques secundarios

Se viene desarrollando, además, un proceso novedoso de valoración de bosques secundarios, basado en la integración de metodologías para estimar la productividad primaria a través de la evaluación biométrica y la evaluación de flujos de carbono y agua, mediante el método covarianza de flujos turbulentos (covarianza Eddy). 

Además, se está trabajando en modelos de simulación forestal que permitan evaluar la dinámica forestal y las reservas de carbono a través del programa Formind (Forest Model Individual-Based). «Para nuestro proyecto, utilizamos el modelo Formind, en combinación con datos de inventario forestal, para reproducir los patrones de bosque secundario», relata la doctora.

Los resultados del proyecto son una importante contribución para la valoración de los bosques, refiere la doctora Norma Salinas, en especial para las tres regiones naturales (Costa, Sierra y Selva) donde se evaluaron los bosques secundarios. «La información relacionada con la diversidad de especies de árboles y la cuantificación del almacenamiento de carbono en los diferentes componentes del ecosistema son muy importantes para la valoración de los bosques. Se evaluó la estructura, composición y parámetros biométricos de las especies arbóreas, el stock de carbono (biomasa aérea y subterránea, y necromasa) de estos bosques», nos comenta.

El conocimiento de cuánta diversidad de especies alberga, así como cuánto carbono almacenan estos bosques son datos indispensables para acceder a diferentes programas de financiamiento, por ejemplo, el financiamiento del carbono a través de la Reducción de Emisiones de la Deforestación y Degradación Forestal (REDD+). «Este tipo de compensación económica por los servicios ambientales beneficiará directamente a los pobladores locales y aportará a los objetivos de los convenios firmados por el Perú con el objetivo de reducir la emisión de gases de efecto invernadero, de acuerdo con la COP21 (Tratado de París)», sostiene la especialista

Proyección y continuidad del proyecto

Actualmente, se encuentran en evaluación dos proyectos propuestos por el equipo de investigadores de la primera fase. Se aplicó a la convocatoria de Concytec-ProCiencia y estos proyectos son «Mitigación y adaptación al cambio climático a través de plantaciones forestales, sistemas agroforestales y bosques secundarios», y «Gestión, conservación y monitoreo de los bosques secundarios en la región San Martin, valorizando sus servicios ecosistémicos». 

Con estos nuevos proyectos, se plantea garantizar la continuidad del primero, y, además, ampliar los objetivos a otros tipos de bosques como son las plantaciones forestales y la agroforestería. «El objetivo es realizar una valoración ecológica, social y económica de los bosques en términos de su capacidad de provisión de servicios ecosistémicos. Adicionalmente, se propone integrar avances tecnológicos en la ciencia como el uso de sensores remoto y, al mismo tiempo, se brindará herramientas efectivas que estimulen la inversión para ofrecer beneficios mutuos entre los sectores académico-productivo, a través de una diversidad de acuerdos ambientales multilaterales», precisa la doctora Salinas.

A nivel nacional, los resultados de ambos proyectos podrían ayudar a promover la puesta en valor de las plantaciones forestales, sistemas agroforestales y bosques secundarios, y los servicios ecosistémicos que nos brindan a través de medidas y/o políticas para su mejor gestión, conservación y manejo.

Importancia de las redes de contacto: financieras y académicas 

Los fondos de financiamiento son de extrema importancia para la investigación y la generación de nuevos conocimientos, además de resolver los grandes retos asociados al cambio climático. Para este proyecto, se contó con un aporte de más de US$ 3 millones entre el gobierno y la academia. «El financiamiento es clave para el desarrollo de los proyectos relacionados con el medio ambiente que, como resultado, conllevan a un mejor entendimiento de su funcionamiento, sus amenazas y, con ello, se incentiva su protección», señala Salinas. 

Por otro lado, en un país tan diverso como el Perú, el grupo de Ciencias Ecosistémicas del INTE-PUCP permite el desarrollo de la línea de investigación de medioambiente y biogeociencias. «En la PUCP, contamos con un equipo de investigadores que son parte de una red internacional de monitoreo de la dinámica de la vegetación a largo plazo, tales como la Red Amazónica de Inventarios Forestales (Rainfor), la Red Global de Monitoreo de Ecosistemas (GEM-Oxford) y  el Grupo de Investigación en Biodiversidad y Ecosistemas de los Andes (Aberg), de gran apoyo para el proyecto por la experiencia que tienen», menciona finalmente la especialista. 


Sobre nuestra investigadora

Dra. Norma Salinas 

Norma Salinas obtuvo su Ph.D. en Geografía y Medio Ambiente en la Universidad de Oxford, Reino Unido. Actualmente, es investigadora del Laboratorio de Ciencias Ecosistémicas del Instituto de Ciencias de la Naturaleza, Territorio y Energías Renovables de la Pontificia Universidad Católica del Perú (INTE-PUCP). Ha participado en varios estudios para proponer el establecimiento de áreas protegidas, tal como la organizada por el Field Museum de Chicago en el 2004, que concluyó en la creación de El Santuario Nacional Megantoni (SNM). También ha realizado la descripción de especies nuevas para la ciencia, como Maxillaria machupicchuensis Christenson & Salinas, y Brachionidium machupicchuense Salinas & Christenson. En el 2003, coordinó el establecimiento de la red de parcelas de inventario arbóreo a lo largo de un gradiente altitudinal en el Parque Nacional del Manu (PNM). Esta red se ha constituido en un laboratorio natural para el estudio de la influencia del cambio climático sobre los bosques tropicales, generando un número significativo de publicaciones en revistas de alto impacto. Como jefa del laboratorio de Ciencias Ecosistémicas (INTE_PUCP) y con una experiencia de más de 20 años de trabajo, realiza estudios de ecología, fisiología vegetal, anatomía y estructura de plantas.