Sedes PUCP: Paula Chávez López

Nuestra creadora PUCP es co-creadora de la serie animada “Ana y el COVID-19: Pequeñas historias” y del “Concurso Fotográfico: Buscando Agüita Pa Vivir”.

21/04/2022

La Magíster Paula Chávez es docente del Departamento Académico de Comunicaciones. Investiga y realiza documentales en temas de actualidad y problemáticas que encuentra en el camino. En esta entrevista comparte sus experiencias.

¿Cuál es su principal motivación al momento de crear?

A veces puede ser la sola necesidad de expresar y compartir lo que uno siente y piensa respecto a algo. También, me ha pasado, que algo llama mi atención, una necesidad, un problema real, social y en base a eso surge la idea de crear algo o producir. Por ejemplo, hace algunos años, gracias a una experiencia trabajando en una ciudad pequeña, dependiente de la minería en la sierra norteña, me topé con un problema cotidiano en el servicio de agua potable que recibía la comunidad. El agua gris que salía de los caños, producto de la contaminación, las lluvias y el poco control sanitario me impactó muchísimo. Esto me llevó a investigar y a reflexionar sobre cómo nosotros en Perú, recibimos el agua que llega a nuestros hogares. De esta problemática, nace la idea de crear el “Concurso Fotográfico: Buscando Agüita Pa Vivir”, donde niños y adolescentes muestran esta realidad con imágenes propias. La idea era motivar su creatividad, utilizando la imagen como herramienta y transmitir un mensaje urgente a nuestra sociedad. Hicimos dos versiones del concurso, uno en Otuzco-La Libertad y otro en Lomas de Carabayllo-Lima, con el apoyo de instituciones y gobiernos locales, varias ONG, la productora que está a mi cargo y por supuesto la PUCP en una de las etapas del proyecto.

¿Cómo es su proceso creativo? Si realiza Investigación-Creación, ¿Cómo describiría este proceso?

Cuando tengo la oportunidad de crear a propósito de una problemática que llama mi atención, es cuando estoy vinculada a procesos creativos con enfoque educativo. Un claro de ejemplo de este proceso es el que pasé con la serie animada “Ana y el COVID-19: Pequeñas historias” que creamos en conjunto con Carolina Paullo pre-docente de la PUCP. Ambas conversábamos mucho sobre lo que ha significado la cuarentena y el encierro para los más pequeños de la casa. Nos imaginábamos vivir esta pandemia 20 ó 25 años atrás y decidimos plasmar eso en pequeños relatos que reflexionen al respecto. Hablar de esta enfermedad y dirigirnos a este público, implicaba mucha responsabilidad en la información y los contenidos a compartir. Personalmente como encargada de los guiones de los episodios, me dediqué a leer mucho sobre lo que ocurría en diversos países, tratando de proyectarme a lo que sería el futuro de la pandemia. La serie plantea situaciones que se vivirían un año después del inicio de esta etapa. Nos ayudó mucho como equipo y en todos los procesos creativos, las encuestas que hicimos a estudiantes de secundaria nos ayudó mucho a comprender. Todo con el fin de tener un buen soporte en la parte creativa.

¿Cómo describiría el impacto que han tenido sus creaciones y/o proyectos de investigación en otras personas?

Medir impactos nunca es sencillo pues hay componentes subjetivos importantes a tomar en cuenta y que no siempre se pueden “medir”. Uno de los proyectos a los que estuve vinculada recientemente como creadora fue mi documental “Xennials”, largometraje resultado de mi tesis de maestría. Este es un retrato de tres mujeres que cuentan cómo experimentan su tiempo en un momento particular de sus vidas. Todas ellas forman parte de la micro generación xennial, nacidas entre 1977 y 1983 aprox. El documental va de la mano con el texto de la tesis y tuvo un proceso de algunos años para culminarlo. Los comentarios recibidos del documental y el reconocimiento a las mujeres de esta generación, fueron muy satisfactorios en los distintos espacios donde ha sido presentado y proyectado. Hay pocas oportunidades de ver representadas a las mujeres en el cine en general. Este documental permite visibilizar las problemáticas y luchas que día a día pasamos todas las mujeres. Esto va más allá de la edad y de la época, he recibido comentarios interesantes de los hombres y mujeres que, sin ser parte de este grupo generacional, logran identificarse plenamente con las protagonistas del documental.

En el caso de los proyectos anteriores, tanto el concurso fotográfico como la serie animada, les permitió a los más jóvenes, reconocer su espacio, su realidad y así como sus propias emociones. Parte de los comentarios recibidos en su momento sobre el concurso fue, el nuevo uso del arte para narrar, mostrar o hasta denunciar una realidad complicada. Aprender la herramienta creativa de la fotografía para reconocer algo que a muchos afecta, fue parte de los logros en aquel entonces. En el caso de la serie, fue interesante escuchar en algunos grupos de escolares, por ejemplo, el hecho de sentirse representados en personajes de ficción de su misma edad algo que no es muy usual y que se identifiquen con su problemática propia de la edad y del contexto pandémico.

Para usted, ¿Cuáles son los 3 hitos más importantes que han impactado en su vida como Creadora?

Creo que puedo vincular precisamente estos 3 proyectos mencionados a tres momentos de mi vida. El primero, vinculado al hecho de recién haber egresado de la universidad e irme a vivir un tiempo a la sierra norte del país y por primera vez hacer mi labor de comunicadora en una radio local como guionista de un programa educativo. La segunda vinculación definitivamente a la pandemia de como nos impactó a todos en muchos aspectos como en lo familiar, lo profesional y la salud. En este tiempo encerrados y el reconocimiento de mis propias emociones al respecto me permitió proyectarme a otros tiempos donde, quizás más joven, el impacto habría sido completamente distinto. Y finalmente en el caso del documental, que inicia su proceso hace algunos años, cuando me independizo del hogar paterno y me cuestiono mi nueva vida, responsabilidades y rutinas. Como percibo el tiempo a partir de estos hechos me lleva a la reflexión constante, la vida en pareja, como profesional y a la vez estudiante nuevamente. ¿Cómo se sentirán otras mujeres como yo, que están pasando por este periodo que es casi la mitad de sus vidas? ¿cómo viven en lo doméstico, su maternidad, su sexualidad, y en lo público, lo profesional, sus metas a futuro y perspectivas?

 ¿Cuán importante ha sido la PUCP para su desarrollo profesional y como Creadora?

La PUCP ha sido fundamental, no solo en mi formación profesional, tanto en comunicaciones como en antropología y las redes generadas que conforman a los equipos humanos de mis distintos proyectos.  Su aporte en cada uno de los mismos me ha permitido cerrar o empujar los proyectos desde lo económico, académico o promocional. Si bien todas las iniciativas parten de motivaciones personales y necesidades diferentes, de alguna forma siempre estuve vinculada a la universidad en alguna de sus etapas. En el caso del concurso fotográfico, y sobre todo para su realización en Lima, la DARS fue fundamental con su apoyo logístico y económico, gracias al Fondo Concursable Docente 2010 y 2011 que me dio la oportunidad de replicar lo hecho en Otuzco años atrás. La convocatoria de docentes y estudiantes voluntarios fue importantísima para su desarrollo. En el caso de la serie animada, si bien los fondos se recibieron gracias al premio ganado de Pro innóvate del Ministerio de la Producción con el Reto Innova COVID-19 en el 2020 y 2021, el apoyo de los y las voluntarias que participaron, así como todo el equipo de profesionales detrás, entre egresados y docentes, fueron de la PUCP. También recibimos un fuerte apoyo en la difusión y promoción del proyecto de parte del Departamento de Comunicaciones y la DCI. En el caso del documental, por ser parte de la realización de mi tesis de maestría, recibió un apoyo académico y logístico de parte de los asesores, docentes y personal administrativo de la Maestría en Antropología Visual. Sobre todo, durante la etapa de preproducción y producción del mismo.

Como miembro de la PUCP, ¿Qué significa para usted la frase «donde hay alguien de la PUCP, ahí está la Universidad»?, ¿ha notado que, en cierto sentido, usted es una representante de nuestra Universidad?, ¿Cómo se siente al respecto?

Es totalmente cierta la frase “donde hay alguien de la PUCP, ahí está la Universidad”. Siempre que nos sintamos parte de la comunidad PUCP, sea como estudiante, docente o trabajador, vamos a ser parte de la identidad de la universidad. Por tanto, la representamos y le damos valor humano. Definitivamente me siento parte y asumo esta representación con mucha responsabilidad, respeto y cariño a la universidad como institución que es. Es un espacio donde me he formado académicamente, también mis padres, hermano, queridos amigos y familia y con quien ahora comparto la vida, mi esposo, a quien también conocí en la universidad. Es decir, forma parte de mi identidad no solo profesional sino como persona. ¡Muy orgullosa de ser de la PUCP!