Las neurociencias en el Perú

10/04/2017

En la edición de marzo, la revista Poder publicó un especial dedicado a las neurociencias. Se trata de un campo de estudio que empezó a tener la atención de los científicos  en el mundo entre los años 1990 y 2000, la denominada década del cerebro.

En nuestro país, la neurociencia es un campo que ha sido abordado, pero aún con poco énfasis. Según el especial de Poder, en el Perú existen únicamente alrededor de 60 neurocientíficos con Ph.D. Una cantidad muy reducida en comparación con otros países de América Latina.

No obstante, la investigación en este ámbito está creciendo. Las primeras universidades que han enfocado su oferta académica en esta área han sido la Universidad Nacional de Mayor de San Marcos y Cayetano Heredia. Además se están realizando acciones para descentralizar la neurociencia a universidades del interior.

A través de la Sociedad para la Neurociencia del Perú (Sonep), nuestro país es reconocido por la International Brain Research Organization (IBRO) —“las Naciones Unidas de la neurociencia”— como emergente en este campo, al lado de Ecuador y Bolivia.

Según Poder, las principales investigaciones de neurociencia se han hecho sobre el diagnóstico de alzheimer. De cada 100 peruanos, cuatro son víctimas de alzheimer.  Y en cifras actualizadas al 2013, 75 000 peruanos sufren esta enfermedad, pero se estima que podrían ser más. Son datos estadísticos que nos dan buenas razones de por qué deberíamos ocuparnos  en investigar en neurociencia.

Investigación científica en neurociencias

Según el SCImago Journal & Country Rank —uno de los rankings más prestigiosos, que mide el desarrollo de especialidades médicas por país—, en un estudio entre los años 1996 y 2015, el Perú figura en el puesto 74 del índice total del rubro de neurociencia, por encima de Ecuador (75) y Bolivia (98), pero muy por debajo de Venezuela (58), Colombia (53) y Chile (39). Este índice mide el número de papers publicados, artículos citados en revistas especializadas o científicos citados, entre otras variables.

En cuanto a la inversión a nivel estatal, señala Poder, de los 376 millones de soles en financiamiento que otorgó Cienciactiva en los últimos quince años, solo el 0,7% se destinó a investigaciones en neurociencia. Y en los últimos cinco años solo cuatro proyectos de investigación han aplicado a un fondo concursable. Entre los cuatro, la inversión que han significado esos proyectos al Estado suma más de 1,3 millones de soles.

Como se explica en el especial de Poder, la neurociencia no se reduce únicamente al estudio de enfermedades psiquiátricas o neurodegenerativas  como el alzheimer o parkinson, sino que podría implicar también varios otros aspectos como la violencia y la corrupción.

En ese sentido, se trata sin duda de un terreno con muchas posibilidades de crecimiento y expansión. Y la investigación científica en las universidades jugará un rol crucial para que pueda ser considerada con más atención por todos.

* Para profundizar más en esta problemática los invitamos a leer la revista Poder en su edición impresa o digital, que se publicará pronto.