Las líneas de investigación institucionales como estrategia de promoción de la investigación

29/05/2018

Escribe
Mag. Mariana Hare
Jefa de la Oficina de Promoción y Evaluación de la Investigación (OPEI) de la PUCP 

En julio 2017 el Consejo Universitario aprobó las 113 Líneas de Investigación Institucionales (LII), como parte de un esfuerzo institucional de replantear y actualizar esta información. La lista final fue el producto de un arduo trabajo de casi tres años de intensa colaboración entre el Vicerrectorado de Investigación y los Jefes de todos los Departamentos Académicos.  En primer lugar, se estableció un acuerdo sobre qué se entendería por una LII: “Una línea de investigación es un eje temático integrador del quehacer investigativo, en torno al cual se vienen realizando un conjunto de actividades que responden a una serie de criterios de continuidad en el tiempo, de articulación y coordinación de capacidades, y de productividad.”

Bajo esa definición, cada Departamento Académico elaboró su lista de Líneas de Investigación Departamentales (LID), asegurándose que cada una de sus líneas propuestas cumpliera con los tres criterios previamente señalados y recabando la información que dé cuenta de la actividad y vigencia de cada una de ellas. Los Departamentos presentaron un total de 149 LID. Posteriormente, la OPEI identificó importantes coincidencias entre las líneas de investigación presentadas por distintos Departamentos Académicos, para luego agruparlas bajo nuevas líneas que dieran cuenta de este carácter transversal. Así se crearon 16 líneas transversales cuya naturaleza, nombres y especificidad fueron aprobados por las jefaturas departamentales. Las 113 LII son el producto de 16 líneas de investigación transversales y 97 departamentales identificadas.

El esfuerzo de esta apuesta institucional por dar cuenta de las líneas activas de investigación que trabaja la universidad y de aquellas que son trabajadas desde diferentes enfoques o disciplinas, ha dado lo que consideramos un buen producto inicial. Pero somos conscientes de que esta lista es perfectible y que aún queda mucho por hacer. Lo que se refleja en esa lista es lo que se trabajó hasta el 2016 y lo que fue reportado por cada unidad. Las líneas de investigación son dinámicas, porque la ciencia y el conocimiento también lo son. Algunas se desarrollan más, otras menos y nuevas surgen constantemente. Debemos comprender que esta es una foto que refleja el quehacer en investigación del momento en que fue tomada. Ahora lo que nos queda por delante es poner en práctica mecanismos para una constante actualización, ajuste y perfeccionamiento de esta información, de manera que sea un reflejo fiel de lo que se investiga en la institución. El camino es largo y se requerirá una suma de esfuerzos para alcanzar un resultado con el que todos nos sintamos totalmente identificados.

Ahora bien, la pregunta que muchos se hacen es ¿cuál es la importancia y utilidad de tener Líneas de Investigación Institucionales? El valor de las LII es altísimo y beneficia tanto a la institución, como a los propios investigadores. Para la universidad es sumamente importante tener claramente identificadas sus fortalezas en investigación para poder orientar sus estrategias de promoción de la investigación; ya sea para fortalecer las que empiezan a surgir o aquellas que no están siendo tan trabajadas, o para apoyar a aquellas que están en crecimiento. Recordemos siempre que la universidad tiene un fuerte compromiso social y tener claro qué podemos hacer por ayudar a resolver los problemas que aquejan a nuestro país es también una prioridad para nosotros. Para los investigadores, el mayor beneficio es que le permitirá una mayor visibilidad a su trabajo y generará nuevas redes de colaboración, tanto internas como externas. Esto se dará a través de la difusión en la web de la universidad de los investigadores que trabajan cada línea, así como de su producción asociada (publicaciones, tesis, conferencias y producciones artísticas o técnicas).


Fuente: PuntoEdu